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La demanda de biodiésel en 2026 y 2027 depende de los mandatos

Casi todos los mercados grandes subieron sus obligaciones de mezcla este año. El petróleo caro mejoró los márgenes, pero el volumen lo fija la ley.

· Charlene Trading

El año arrancó con un shock de precios. La guerra con Irán, que empezó a fines de febrero, llevó el Brent de unos US$ 72 a casi US$ 120 en el pico, y en agosto seguía cerca de US$ 90 con el tránsito por Ormuz muy por debajo de lo normal. El gasoil de calefacción en Estados Unidos marcó un máximo histórico de US$ 4,79 por galón el 9 de septiembre.

Con el gasoil caro, mezclar biodiésel sale relativamente más barato. Pero las toneladas que se consumen las deciden los mandatos de mezcla, y en 2026 subieron en Estados Unidos, Indonesia, Alemania y Malasia.

MercadoCambioDesde
Estados Unidos8.860 millones de RIN de diésel de biomasa, 67 % más que en 20252026
IndonesiaB50 en todo el país1 de octubre de 2026
AlemaniaCuota de reducción de GEI de 12 % a 17,5 %2027
MalasiaB15 en la península1 de junio de 2026

Estados Unidos

La EPA publicó a fines de marzo los volúmenes finales del Renewable Fuel Standard: 8.860 millones de RIN de diésel de biomasa para 2026 y 8.950 millones para 2027. Son unos 5.500 millones de galones físicos por año, bastante más que lo propuesto en junio de 2025. Si se suman los volúmenes que se reasignan por las exenciones a refinerías chicas, quedan 9.070 y 9.200 millones.

La producción reaccionó rápido. El diésel renovable cayó a 151.000 barriles por día en enero, mientras la industria esperaba la regla, y en junio ya estaba en 258.000. La EIA proyecta un promedio de 232.000 barriles por día en 2026 y 287.000 en 2027, contra 192.000 en 2025. El biodiésel pasa de 75.000 a unos 100.000 y 108.000.

El USDA estima que el aceite de soja usado para biocombustibles llega a 14.800 millones de libras en 2025/26 y a 17.800 millones en 2026/27, con una molienda récord de 2.780 millones de bushels. Las exportaciones de aceite de soja de Estados Unidos caen a 400 millones de libras en 2026/27, contra 2.470 millones dos campañas antes.

Europa

El consumo de diésel de biomasa en la Unión Europea creció 4,1 % en 2025 y el USDA espera otro 2,8 % en 2026. El número total sube poco, pero cambió la forma de contar. Alemania y los Países Bajos dejaron de contar doble los biocombustibles de residuos desde 2026. Una tonelada de biodiésel de aceite usado que antes valía por dos para la cuota ahora vale por una, así que para cumplir la misma obligación hacen falta más toneladas. Encima, la cuota alemana pasa de 12 % en 2026 a 17,5 % en 2027.

La aviación suma demanda. Los proveedores de combustible de la UE entregaron 1,1 millones de toneladas de SAF en 2025, el 2,79 % del combustible de aviación, por encima del mandato de 2 %. Casi todo se hizo con aceite usado y el 85 % de la materia prima fue importada. El mandato sube a 6 % en 2030.

Indonesia, Brasil y Argentina

Indonesia canceló el B50 para 2026 en enero y cambió de idea después del shock petrolero. El B50 entró en vigencia el 1 de julio y llegó a todo el país el 1 de octubre. GAPKI, la cámara del aceite de palma, calcula que hacen falta unos 5,3 millones de toneladas más de aceite crudo de palma por año, sobre una producción de unos 46 millones. En el primer semestre las exportaciones todavía crecieron 5,8 %, pero la industria espera menos palma disponible para exportar.

Brasil sigue en B15. El B16 estaba previsto para marzo y se atrasó porque no terminaron los ensayos en motores. En julio, el consejo de política energética (CNPE) mantuvo el B15 y dejó de contar el biodiésel importado para el mandato. La ley sigue apuntando a B20 en 2030, y las aerolíneas brasileñas tienen que empezar a reducir emisiones con SAF en enero de 2027.

En la Argentina, el Senado aprobó el 19 de septiembre una reforma de la ley de biocombustibles que subiría los cortes desde 2027. La prensa informa un corte de biodiésel de B10 o de B12, según el medio. Falta la votación en Diputados.

Precios

La AIE subió 50 % su pronóstico de crecimiento de la demanda de biocombustibles entre 2025 y 2030, con el SAF pasando de unos 1.000 millones de litros en 2024 a 9.000 millones en 2030. El Banco Mundial proyecta el aceite de soja en US$ 1.233 por tonelada en 2026 y US$ 1.236 en 2027, y la palma en US$ 1.089 y US$ 1.096. Para el Brent espera US$ 86 en 2026 y US$ 70 en 2027. Con el petróleo de vuelta en US$ 70, los márgenes se achican, aunque los mandatos de Estados Unidos, Indonesia y Alemania igual obligan a mezclar.

En Estados Unidos, la rentabilidad depende más del precio de los RIN que del gasoil. Los RIN D4 se movieron entre US$ 1,90 y US$ 2,40 entre junio y septiembre, según las noticias sobre exenciones a refinerías.

Fuentes